ELLES. LES DONES DE LA MASIA D’EN CABANYES. JOSEPA D’OLZINELLES O LA INSPIRACIÓ. LES QUATRE ESTACIONS
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ELLES. LES DONES DE LA MASIA D’EN CABANYES. JOSEPA D’OLZINELLES O LA INSPIRACIÓ. LES QUATRE ESTACIONS

L’11 de novembre de 1835, Josep Anton de Cabanyes escriví una carta a la seva promesa Josefa d’Olzinelles, tot anunciant-li que li regalava les Al.legories de les Quatre Estacions que ell mateix havia pintat, segon Rius Vila, com a regal.

Francesc Miralpeix, profesor d’Història de l’Art Modern de la Universitat de Girona, arran de l’estudi que ha realitzat sobre Josep Anton de Cabanyes que ben aviat será publicat – El Grand Tour de Josep Anton de Cabanyes i Ballester (1797-1852). Viatges i afició col·leccionista a la llum d’Europa. -, ha posat nova llum a les Quatre Estacions.

La carta, els quatre quadres,  el piano Clementi comprat a Londres per ell mateix i en el qual assajava “walsos” que Pepita li facilitava, la col·lecció de quadres i la seva extensa biblioteca son  a la Masia d’en Cabanyes de Vilanova i la Geltrú.

Masia d’en Cabanyes

Fins ara, doncs, quan des del Centre d’Interpretacio del Romanticisme Manuel de Cabanyes. Masia d’en Cabanyes,  feiem comentari de les Estacions  deiem que  eren un retrat de la seva esposa Josepa d’Olzinelles. En realitat, però són una inspiració. De fet, de la seva esposa en digué Josep Anton,  en un epitafi molt sentit, que “[…] sabía todo cuanto una Señora debe hacer por si misma. Así es que sabía coser perfectamente y las demás labores de la aguja, cortaba como la más habil modista, guisaba muy bien, y conocía al arte de amasar el pan…”. I més endavant, afegeix: “No carecía tampoco Dña Pepita de aquellos adornos que hacen del agrado de la Sociedad, pues hablaba muy bien el Castellano (cosa bastante raro en la mujeres de este país), tocaba el piano con primor acompañando su voz muy entera y afinada y sabía diversas labores de puro lujo y agrado. En cuanto a su físico, si bién no era hermosa, sus fisionomías eran muy regulares y expresivas”

En aquest cas, aquestes paraules es troben al manuscrit de José Antonio de Cabanyes y Ballester: Noticias Cronológicas, genealógicas, biográficas e histórica-económicas de la casa de Cabanyes  en Villanueva i la Geltrú y sembla clar  que Pepita d’Olzinelles inspira  ( i fa de musa ¿)de-  al seu futur marit que a la vegada s’inspira en els models femenins dels anuncis publicitaris de moda, en la Línea de LadiesMagazine editat mensualment a Londres amb gravats de finals del segle XVIII.

La carta, que li tramet Josep Anton a Pepita d’Olzinelles  posa de relleu  l’esperit de Josep Anton, diu així:

Mi amada Pepita[…]También mando a Vm.[Vuestra Merced] las Cuatro Estaciones de que le hablé. Como llegaron de la Granada, para donde eran destinadas en un fatal estado, me he divertido estos días en recomponerlas…y retocarlas y ocupado en ello me ha venido á la memoria que las había empezado á pintar pocos días antes de mi salida de Barcelona en Marzo del año pasado, y que por el Corpus del mismo año las concluí. Vm. tal vez podra admirar las memorias que habran acompañado…estas memorias y que me han sugerido la osada idea de ofrecerlas á Vm. Es cosa indignisima de ser presentada y más de una vez he tenido intento de rasgarlas para desvanecer así mi atrevimiento, pero me anima la esperanza de que Vm. no mirara su merito, sinó que las aceptarácomo una expresión del mas acendrado afecto de su fiel amigo.Y en efecto, mi adorada Pepita,si Vm. lo considerarará bien, son cuadros que representan con la mayor exactitud la historia de mi pasión. Despuntaba la Primavera cuando tuve el gusto de volver á ver á Vm. este año en Barcelona; ardia el sol de julio cuando me hallaba con Vm. en Villafranca; con Vm comí las uvas en Sitges y a pesar que la venida del invierno me halla un poco apartado de Vm., todo mi pensamiento y todo mi corazón están donde Vm. mora, y todas mis potencias y facultades avasalladas y rendidas a los pies de Vm. Ya ve que un bello asunto para un soneto o para una oda y si he de contar francamente a Vm. todas mis flaquezas, he ensayado más de dos y tenia intención de mandárselos pero eran mil veces peores que las mamarrachadas que le envio y no he tenido valor de abusar tanto de la complacencia de Vm. Quiera el cielo que antes que vuelva la Estación de las flores hayan acabado mis ansias y mis penas y que cuando venga a llenar la tierra de vivas y de amores me halle junto á Vm. y unidos para siempre

Su afectísimo é invariable Cabanyes”.